¿Peleas mucho con tu pareja por las tareas de la casa? Aprende cómo solucionarlo

by - noviembre 19, 2017


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Es una de las peleas más comunes, y parecen algo sin importancia, pero la verdad es que estas discusiones por quién lava la olla o quién limpia el WC son sumamente frecuentes, y es que, para qué estamos con cosas, nosotras las mujeres, no queremos sentirnos más pasadas a llevar, mal que mal hoy en día trabajamos a la par con nuestras parejas y ya entendimos que no tenemos por qué llevarnos todo el peso de los quehaceres de la casa nosotras solas.

Entendiendo que estos hombres de hoy vienen con ese “chip” machista incorporado producto de la educación en sus casas, la tarea es “formatearlos” para hacerlos comprender que tanto hombres como mujeres están capacitados para realizar las labores domésticas por igual, y que, si ambos trabajan, esas tareas deben ser repartidas. En otras palabras, asumir que pueden y que deben hacerlo.
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A título personal, y viviendo en carne propia y frecuentemente este tipo de discusiones, siento que a muchos hombres les cuesta hacerse cargo de su casa más allá de lo económico, sentirse parte de ella, saber dónde están las cosas, detenerse a mirar el entorno y decir, “bueno, esto lo puedo limpiar”, “voy a aprovechar de recoger esto que se ha caído”, “estoy en el baño, puedo aprovechar de echar un poco de cloro en el WC” es decir, tomar la iniciativa, todo esto, como ya dijimos, producto del machismo bajo el que fue criado, en donde él es proveedor y la mujer se encarga de esos menesteres. ¿Qué podemos hacer?

1. Dialogar: invítalo a conversar de buena manera, planteando el problema. Exprésale lo mucho que te molesta tener que hacer las cosas sola, y también que para ti es importante vivir en un entorno armónico.

2. Delegar: hacer un calendario con las tareas que cada uno puede hacer semanalmente. Hay tareas que no requieren ejecutarse todos los días, como sacudir los muebles, pasar la aspiradora o limpiar la tina, esos deberes también deben establecerse de acuerdo al ritmo que lo necesiten. También es bueno tener en cuenta lo que a cada uno le guste (o le desagrade menos) hacer, siempre manteniendo un equilibrio para que ninguno de los dos se lleve una carga más pesada.

3. Ser flexible: debemos ser capaces de entender que hay días en que uno llega mas cansado de lo normal, por distintos motivos, entonces, puedes “perdonarle” que un día no haga las tareas que tenía destinadas, siempre y cuando se comprometa a hacerlos al día siguiente. De la misma forma, tú misma también debes permitirte esas licencias de vez en cuando.

4. Comprometerse a mantener el orden y limpieza: establecer que cada noche al acostarse la ropa sucia debe ir al tacho, y la limpia se guarda. Los zapatos, en el closet. La loza extra que se utilice (una taza, un cuchillo) se lava de inmediato. Esos pequeños gestos ayudarán a mantener la casa ordenada y evitará el acumulamiento que nos agobia y nos hace estresarnos y discutir.

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